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Palacio del Congreso de la Nación Argentina - ver 0.5 12-10-2008

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El Palacio del Congreso de la Nación Argentina es el edificio donde desarrolla sus actividades el Congreso de la Nación de la República Argentina. Se encuentra ubicado en la Ciudad de Buenos Aires, en la manzana limitada por la Avenida Rivadavia, Combate de Los Pozos, Avenida Entre Ríos e Hipólito Yrigoyen, con una superficie de manzana de 12.079,60 m2.


EL CONGRESO NACIONAL DE LA CALLE VICTORIA

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Edificio del Congreso de la Nación Argentina situado en la calle Victoria N° 318 al 330 (hoy calle Hipólito Yrigoyen), donde amabas cámaras iniciaron las sesiones correspondientes al período de 1864 a septiembre de 1905.

El jueves 12 de marzo de 1863, Guillermo Rawson, Ministro del Interior del presidente Mitre, aprobó y firmó los planos y el presupuesto que a pedido del gobierno había preparado el arquitecto cordobés Jonas Larguia, que hacia poco había regresado de la Insigne Pontificia Academia di San Luca, de Roma, a la que había sido becado por el gobierno de Paraná.
El edificio habría de erigirse en la esquina de las calles Balcarce y Victoria (hoy Hipólito Yrigoyen ) y, a pesar del trazado insólito que ofrecía el terreno, con su frente oblicuo heredado del antiguo fuerte, Larguia logró resolver el problema y completar sus planos en dos meses.
El jueves 12 de mayo de 1864, salieron caminando desde la Casa de Gobierno, el presidente Mitre con sus cuatro ministros: Rufino de Elizalde, el general Gelly y Obes, Eduardo Costa y Dalmacio Vélez Sársfield.
Con el esperado discurso que Mitre pronunciara aquel día, no solamente comenzaba la vida útil de este primer Congreso Nacional que, a pesar de los momentos críticos, abría su periodo inaugural de sesiones. La gran trascendencia que tuvo, a lo largo de cuarenta años, el Poder Legislativo que ocupara esa casa, puede apreciarse observando algunos de los nombres de presidentes, ministros y legisladores que actuaron en ese recinto : Aristóbulo del Valle, Osvaldo Magnasco, Leandro .N. Alem, Miguel Cané, Absalon Rojas, Nicasio Oroño, Lucio V. Mansilla, José Evaristo Uriburu, Pedro Goyena, José .M. Estrada, Estanislao S. Zeballos, Carlos Pellegrini, Julio A. Roca, Nicolás Avellaneda, Emilio Civit, Pablo Ricchieri, Luis Maria Campos, Manuel Quintana, Dardo Rocha, Lucio Vicente López, Indalecio Gómez, Guillermo Rawson, Domingo Faustino Sarmiento, Valentín Alsina, y su hijo Adolfo, Rufino Varela, Luis Sáenz Peña y su hijo Roque, Hipólito Yrigoyen, Mariano de Vedia, Dalmacio Vélez Sársfield, Miguel Juárez Celman, Eduardo Tilde, Luis Maria Drago y Bernardo de Yrigoyen, entre otros.
En este recinto de sesiones transcurrió la actividad parlamentaria, hasta que durante los sucesos de 1880 relacionados con la federalizacion de Buenos Aires, se produjo el abrupto traslado de senadores y diputados hasta el vecino pueblo de Belgrano, en cuya municipalidad (actual Museo Sarmiento) sesionaron ambas cámaras legislativas . Esta situación se prolongó durante cuatro meses, hasta que encontró principio de solución el conflicto de poderes entre el presidente Avellaneda y el gobernador de Buenos Aires, Carlos Tejedor, y posteriormente quedo definitivamente zanjada con la fundación de la ciudad de La Plata, lugar de residencia de las autoridades provinciales.
El progreso y el sorprendente crecimiento demográfico que fue experimentando la República, hizo que el número de diputados se incrementara, fuera de todas las previsiones. Estos y los senadores debían compartir, además, los mismos salones. Se hacia por lo tanto, cada vez mas urgente disponer de un edificio mas amplio y provisto de los adelantos técnicos apropiados. Y aquí, en este mismo recinto, se aprobó la construcción del nuevo edificio del Congreso Nacional.


PALACIO DEL CONGRESO

Bajo la presidencia del General Julio Argentino Roca, tuvo entrada un proyecto de ley que fijaba como futuro emplazamiento del Congreso lo terrenos limitados por las calles Charcas, Paraguay, Rodríguez Peña y Riobamaba. En 1889 por iniciativa del entonces Intendente Municipal Torcuato de Alvear, el Presidente Juárez Celman envía al congreso un nuevo proyecto de ley con un nuevo emplazamiento para la construcción del Palacio Legislativo proponiendo como lugar para llevar a cabo las obras la manzana comprendida por la calles Entre Rios, Combate de los Pozos, Victoria (hoy Hipólito Yrigoyen) y Rivadavia; lugar del actual emplazamiento.
La Ley 3.187 sancionada el 20 de noviembre de 1894 autorizó al Poder Ejecutivo a construir el Palacio, invirtiendo la cantidad de seis millones de pesos moneda nacional. El 20 de febrero del año siguiente, se decretó el llamado a Concurso Internacional, y se fijó el 12 de octubre de 1895 como fecha para la presentación de los proyectos.
Concurrieron a este concurso 28 arquitectos, tanto argentinos como extranjeros, algunos de los cuales residían permanentemente en nuestro país. Entre otros, presentaron proyectos los franceses Lefebre, Tronchet y Rey, Paul Henry Nenot quien se asoció con Carlos Morra; los italianos Sommaruga y Calderini, este ultimo director de las obras del Palacio de Justicia de Roma; el austríaco Turner; el uruguayo Vaeza Ocampo junto con Alfred Massue; los argentinos Avenatti, Emilio Agrelo, César González Segura, asociado con Emilio Mitre y el francés Gustavo Duparc; Bernardo Meyer Pellegrini, asociado con el alemán Servatius; Alejandro Christophersen, noruego, y Víctor Meano, también italiano, estos dos últimos radicados definitivamente en Buenos Aires.
El 8 de enero de 1896 la obra fue adjudicada al Italiano Víctor Meano (antiguo empleado de la oficina del ya fallecido Francisco Tamburini), siendo el contrato aprobado el 31 de julio de ese año. En el jurado figuraban el senador Igarzábal, el diputado Doncel, el ex intendente Alcobendas, el ex presidente de la Nación Carlos Pellegrini y como asesor, el arquitecto Jacques Dunant. Este ultimo, un profesional de mérito y destacada actuación quien, años mas tarde reconocería que sus consejos y opiniones no influyeron mayormente en las decisiones del jurado.
El proyecto de Meano se inscribe absolutamente en la arquitectónica que reconoce como fundamento a tres ideas centrales: El academicismo, el eclecticismo y el clasicismo. Esta condición tripartita lo confirma como una obra de arquitectura típica, característica y paradigmática de la época de su creación.
Como fondo magnifico de la avenida de mayo se yergue el soberbio Palacio del Congreso de nobilísimo estilo greco romano, de proporciones perfectas, ofreciendo un aspecto de magnificencia severa y elegante.
Otro de los aciertos de Meano fue la elección del perfil de la cúpula que formando parte de este edificio monumental es como su culminación, su elemento cumbre, la cima, y tiene un evidentísimo valor simbólico.
Se realizó una licitación el 31 de julio de 1897, y la obra fue adjudicada a la empresa constructora Pablo Besana y Cía. por 5.776.745 pesos moneda nacional.
En 1898 comienzan las obras que dirigidas por el propio Arquitecto Victor Meano, quien en base a sus conocimientos convoca a la firma de Pablo Besana e Hijos en calidad de empresa constructora dando inicio a la obra al año siguiente, y hasta su inauguración el 12 de mayo de 1906 fueron contratados mil operarios.
Si bien fue inaugurado en 1906, las obras fueron finalizadas recién en 1946 con el revestimiento de piedra del exterior del edificio que restaba completar, siendo completado casi 50 años después de su planificación. El presupuesto para su construcción pasó de los casi 6 millones de pesos moneda nacional en 1897, a superar los 31,4 millones en 1914, por esta razón fue bautizado por algunos periodistas como el Palacio de Oro, por la velocidad en que se gastaban las partidas presupuestarias. El 1 de julio de 1904 fue asesinado Víctor Meano, por lo que la finalización de la obra quedó a cargo del arquitecto belga Julio Dormal, quien respetó el proyecto original.

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En 1906 los legisladores decidieron que el inminente período legislativo debía iniciarse en el nuevo palacio. Así fue como el 12 de Mayo de ese año quedó inaugurado nuestro majestuoso Palacio Legislativo, entre armazones de hierro y otros elementos de construcción, en un recinto de sesiones todavía sin bancas con la presencia del entonces Presidente de la Nación Don José Figueroa Alcorta.
El Palacio fue inaugurado el 12 de mayo de 1906 para la apertura del 45º Período Legislativo, iniciado por el entonces Presidente José Figueroa Alcorta.
Como una consecuencia de la construcción del Palacio del Congreso, surge la necesidad de dotarlo de una plaza que realce su belleza arquitectónica.
El Senado en su sesión del 9 de mayo de 1899, da entrada a un proyecto de ley del senador Miguel Cané, quien en sus fundamentos propone la creación de una plaza publica en terrenos expropiados que se denominará "Plaza del Congreso" y el mismo es aprobado en general y en particular quedando sancionado y convertido en la ley número 4.869 en la sesión del 30 de septiembre de 1905.

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ARQUITECTURA

El estilo de la obra es un estilo grecorromano, dentro del academicismo italiano de Víctor Meano. El edificio se distingue por su cúpula, que alcanza los 80 metros de altura. La construcción de esta cúpula significó la construcción de una gran obra de ingeniería, que debía soportar las 30 mil toneladas de la superestructura de la cúpula central. El casquete es una estructura reticulada de acero y los 4 pilares bajo el tambor tienen 300 m2 de sección de piedra granítica. Las alturas de las fachadas son de 27,50 m sobre Hipólito Yrigoyen y 23,60 m sobre Entre Ríos, Rivadavia y Pozos. Las diferentes plantas del edificio tienen las siguientes características:

Subsuelo 4,50m de altura, 4210m2 de superficie
Planta Baja 6,20m de altura, 8200m2 de superficie
Primer Piso 6,60m de altura, 7900m2 de superficie
Segundo Piso 6,00m de altura, 7700m2 de superficie
Tercer Piso 4,80m de altura, 6800m2 de superficie
Cuarto Piso 3,90m de altura, 4400m2 de superficie

La entrada principal, llamada Entrada de Honor, está ubicada en la Avenida Entre Ríos. La entrada está ubicada en un atrio central, decorado con seis columnas estilo corintio que soportan un frontón triangular, y la puerta está custodiada por dos cariátides de mármol. El acceso de los Diputados Nacionales está ubicado en sobre la calle Rivadavia y el acceso para los Senadores se encuentra en sobre la calle H. Yrigoyen. Detrás del enrejado del frente que está ubicado sobre la calle Pozos están ubicadas dos puertas más, a cada lado del cuerpo saliente con forma de hemiciclo de la fachada. Estas puertas son de herrería artística, flanqueadas por cariátides de bronce. En un principio a los costados de la escalinata de la entrada principal se encontraban dos grupos de esculturas de la artista Lola Mora, que simbolizaban la Libertad, el Progreso, la Paz y la Justicia, pero las figuras desnudas fueron criticadas y retiradas en 1916. En la escalinata hay actualmente sólo cuatro leones alados, que sirven de base para cuatro faroles artísticos con tulipas de opalina talladas. El frontón triangular tiene una cubierta a dos aguas, que a los costados en su parte inferior tiene esculturas de leones alados, y en su parte superior hay una escultura de piedra con el escudo nacional. Detrás del frontón hay una plataforma ornamentada, de igual ancho que el frontón y con un lado de 15 metros. Sobre esta plataforma se encuentra la Cuádriga, una obra de bronce con 8 metros de altura y 20 toneladas de peso, realizada por el escultor Víctor de Pol. El carro es tirado por 4 caballos, simbolizando la República triunfante, y es conducida por la Victoria alada. La cúpula tiene una cubierta de cobre, pero el paso del tiempo y la humedad son los que le dan el color verdoso. La cúpula termina en una corona decorada con figuras quiméricas, a 80 metros de altura, de las que brota un pararrayos.


LOLA MORA EN EL CONGRESO NACIONAL

A su regreso de Roma comienza en tallado de varias estatuas y alegorías destinadas al Palacio del Congreso de la Nación Argentina que fueron alzadas para su inauguración en 1906 sobre el frente de la Avenida Entre Rios y lucían en los dos pedestales que flanquean la escalinata y estas eran:
La Libertad, El Comercio (o Progreso), dos leones, La Paz, y La Justicia.

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Durante el invierno de 1913 la bancada opositora del Congreso (Radicales y Socialistas) propuso la investigación en torno del financiamiento de la construcción del edificio aprovechando para denostar acerca de los valores de las esculturas. Suscitado el escándalo, la suerte de los mármoles estuvo echada; por lo que inmediatamente fueron destinados a unos galpones municipales, junto a las estatuas del General Alvear, Mariano Fragueiro, Facundo Zuviría y Narciso Laprida que estaban ubicadas en los nichos altos del Salón Azul en el interior del Palacio Legislativo.

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En 1927 las cinco alegorías de la entrada principal del Congreso (Objetadas por su aire sensual) fueron trasladadas a la ciudad de San salvador de Jujuy y fueron colocadas en torno al Palacio de Gobierno de Jujuy, y "Los Leones" en la Plaza Central del barrio Ciudad de Nieva de la misma ciudad.

Muchos años después, en memoria de la genial escultora, el Congreso de la Nación Argentina ha instituido por ley 25.003/98, la fecha de su natalicio –17 de Noviembre–, en "Día Nacional del Escultor y las Artes Plásticas".

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LA PLAZA DEL CONGRESO

Las Plazas Lorea y del Congreso conforman el atrio vegetal, a la entrada del Palacio del Congreso Nacional y son el motivo de este trabajo con aproximaciones históricas, fotografías y planos, que nos acompañarán en un viaje al pasado, con palabras e imágenes de este simbólico escenario de nuestra historia.
En conjunto dichas Plazas con sus senderos ondulantes y las vías públicas perimetrales, constituyen el espacio verde de mayor superficie ( 7 ha), en el radio céntrico de Buenos Aires. Es un centro vital de la de la ciudad, que ha sido testigo de las más grandes jornadas de manifestaciones y protestas de la Argentina. Es un espacio popular en el más profundo de los sentidos.
Estas Plazas no se originaron en baldíos o "huecos", como se denominaban los terrenos desocupados, sino fueron construidas, como una creación urbanística, para ser presentada en los festejos del Centenario de la Revolución de Mayo, con el magnifico telón de fondo del Palacio del Congreso, recién construido.
Las tarjetas postales por entonces, comenzaban a tener difusión universal y por ello se decidió imprimir una serie especial, con diseños artísticos para la celebración del 25 de mayo de 1910.

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Las Plazas del Congreso fueron por lo tanto, una modificación urbana realizada por la mano del hombre, incorporando la naturaleza en la ciudad
Dichas Plazas Jardín, respondían al pensamiento higienista de fines del Siglo 19, que fomentaba la creación de grandes espacios verdes, como generadores de esparcimiento, con ornatos y vegetación. Sus ajardinados y ornamentados espacios verdes, con distintas tonalidades en sus árboles, arbustos y césped, se mezclan con los bronces de artísticos monumentos, el negro asfalto de sus calzadas, con demarcaciones blancas en los cruces peatonales, la granza cerámica rojiza y los mosaicos blancos de los senderos internos y perimetrales. En primavera, aparecen las flores violáceas de los jacarandáes, amarillas de las tipas, blancas de las magnolias, naranja de las palmeras y rojas del ceibo, magnificando la variación cromática de esta atractiva realización urbanística.
Es oportuno recordar que el Día Mundial del Urbanismo, se celebra desde el día 8 de Noviembre de 1949, por una iniciativa del Ingeniero Civil Carlos Della Paolera,(1890-1960)quien fue precursor a ultranza de los espacios verdes en las ciudades y también creó en 1934, el símbolo del Urbanismo representado por los tres elementos esenciales para la vida humana: aire, vegetación y luz solar.
Antecedentes. La Ley 6286 del 30 de septiembre de 1908, por iniciativa del senador Miguel Cané, en su artículo 2º estableció la creación de un Parque, donde quedaba incluida la antigua Plaza Lorea, construyendo la nueva Plaza del Congreso, comprendida entre las calles Entre Ríos y la Plaza Lorea y las calles Victoria (H. Yrigoyen) y Rivadavia, debiéndose hacer, al efecto, las expropiaciones necesarias.
El amplio espacio ofrecería una excelente perspectiva al imponente Palacio Legislativo. El área a parquizar debía estar terminada para el 25 de Mayo de 1910. Eran tiempos de exaltación patriótica y fervor cívico, que se manifestaron con obras de gran porte que asombraron a visitantes ilustres.
Antes de concluir la construcción del Palacio en 1907 Joseph Bouvard, presentó al Intendente Carlos de Alvear un proyecto de Plaza Seca alrededor del Palacio, rodeada de calles y diagonales.

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Bouvard consideraba que las ciudades en forma de damero, debían modificarse con vías convergentes (diagonales), para hacerlas más pintorescas. Tanto las mayores expropiaciones que requería, como los cruces oblicuos que congestionarían el tránsito, fueron algunos argumentos para la elección del Proyecto de Thays.

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El Ingeniero Civil Charles Thays había llegado al país, contratado en mayo de 1889 por Miguel Crisol, para diseñar el Parque Sarmiento en la urbanización de Nueva Córdoba.
El gran cambio de la imagen urbana hacia 1910, tuvo sus hitos más importantes en la apertura de la Avenida de Mayo, la construcción del Palacio y las Plazas del Congreso, espacios públicos de alto alto valor patrimonial y ambiental, como pulmones de aereación para la ciudad, cuyo rasgo dominante era la centralidad, con una gran concentración de las actividades administrativas, financieras, turísticas y culturales.
En el documento de Obras Viales, me refiero al petitorio en 1893 de los vecinos, para que se modificara el trazado rectilíneo de la Avenida de Mayo y no se mutilara la vieja Plaza Lorea. Este criterio fue tenido en cuenta en el Anteproyecto de Carlos Thays, pero en 1909 la llegada al Palacio se hacía por la prolongación de la Avenida de Mayo entre 2 filas de árboles, hasta Entre Ríos.

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En la histórica fotografía se ve en primer plano el más que centenario gomero que atesora la Plaza Lorea.

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En 1909 la llegada al Congreso, se daba por un paseo que seguía la traza de la Avenida de Mayo, dividiendo la Plaza Lorea en 2 sectores y desde Cevallos- Montevideo y Entre Ríos- Callao con canteros geométricos a cada lado, como se ve en la panorámica, de la construcción de las Plazas del Congreso, cuando aún no se habían retirado, las columnas de alumbrado de la traza inicial, de la Av de Mayo.

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El proyecto de las Plazas finalmente materializado, fechado en Enero de 1910, se desarrolló en 3 tramos: 1) Plaza Lorea dividida en 2, conteniendo grupos escultóricos y jardines estilo francés, 2) Plaza intermedia con con un estanque y un monumento a erigirse (El Pensador) y 3), gran Plaza Cívica con una gran pileta, ajardinados canteros y ondulados perímetros, con borde retirado hacia el este, en la línea de calzada de la Avenida Entre Ríos.

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PLAZA LOREA

Isidro Lorea fue un ebanista vizcaíno, que descolló en el área de la carpintería fabricando aberturas, mesas, sillas y particularmente molduras y retablos para la Iglesia San Ignacio y la Catedral de Buenos Aires. En 1782 compró una quinta en las afueras de la Ciudad, de 2 ha, ubicada entre Pazos (San José), Maderna (Cevallos), De las Torres (Rivadavia) y Del Cabildo (H. Yrigoyen), que se conocía como Hueco del Mercado de la Piedad.
Antes de morir asesinado en la Segunda Invasión Inglesa de 1807, Lorea había donado al Gobierno, para que se construyera en el centro de dicha quinta, una plaza de 70x140 varas (61x122 metros), que sirviera de parada a las carretas que venían, tanto del sur por el Camino de las Tunas (Entre Ríos) como del oeste por la calle De Las Torres (Rivadavia), conduciendo frutos de la campaña para el abasto de la población urbana.
La única condición que estableció Lorea, era que la Plaza llevara su nombre a perpetuidad, lo que concedió el Virrey Sobremonte, por Resolución del Cabildo en 1808.
Hoy es la única de las 700 Plazas porteñas, que conserva su nombre original desde la época de la Colonia. Las otras plazas de esa época que aún perduran, han cambiado su denominación: Plaza de la Victoria (Plaza de Mayo), Hueco de Doña Engracia (Plaza Libertad) Plaza Retiro (Plaza San Martín) y el Hueco de la Residencia (Plaza Dorrego). Antiguamente las Plazas no tenían árboles ni asientos. Como consecuencia de las mejoras proyectadas en 1884 la Plaza Lorea fue arbolada y se instalaron bancos.

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En 1889 adyacente a los límites de la Plaza Lorea, de 1.500 m2, el terreno donado tenía las siguientes construccione:

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Referencias:

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El Mercado Modelo (ref 3) hacia el este, edificado en 2 pisos por Teófilo Lanús.Con la apertura de la Avenida de Mayo, se demolió el Gran Mercado Modelo, construido poco antes cuando el proyecto de la Avenida era cuestionado. Enfrente hacia la derecha de la foto el Molino Harinero (Ref 2) del hijo del Primer Ministro de Prusia C. Halbach. Este fué el primer Molino que trituró granos en nuestro país.
En San José y Victoria (Ref.7), estaba la lechería mayorista, fundada a mediados del siglo 19, por el vasco Norberto Quirno y Echandía(1777-1849), quien traía diariamente la leche de la chacra que tenía en el pueblo suburbano de San José de Flores, en las inmediaciones de la actual calle Quirno.
También en el solar de Lorea, en las proximidades de Cevallos y Victoria, estaba el Departamento de Detenidos (Ref.10), las Caballerizas del Escuadrón de Vigilantes de Policía a Caballo, creado el 28 de junio de 1840 y el Cuartel de Bomberos que se estaba mudando a Libertad y Tucumán, esquina sudeste de la Plaza del Parque (Plaza Lavalle).

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El Departamento de Ingenieros Civiles de la Capital en 1884, había proyectado el Departamento de Policía, en terrenos desocupados (Ref. 11), en la cuadra donde funcionó la primera Panadería Mecánica del país, pero luego se decidió construirlo en la manzana de Moreno - Cevallos- Belgrano y Lorea (L. Sáenz Peña) y en dicho edificio sobre Belgrano, tuvo su definitivo emplazamiento el Departamento de Bomberos.
Además de los edificios demolidos en los terrenos de Lorea, para afectarlos a la parquización, se expropiaron los inmuebles existentes en las 2 manzanas, entre Cevallos - Rivadavia - Entre Ríos y Victoria, las que tenían predominio de antiguos y bajas construcciones.
Entre las que recordaban mis bisabuelos, señalo: la Casa del Mirador, del Coronel Domingo Bosch, en Entre Ríos 16/20 ( Ref.14).El Colegio Condorcet (Ref.13) en Victoria y Entre Ríos; la primera Confitería El Molino (Ref. 12), por la próximidad del Molino Harinero (Ref 2) y el Circo Buckinghan Palace,(Ref 19) donde uno de mis tios abuelos, de niño actuaba disfrazado de paje, en un espectáculo que ofrecía la Compañia Ecuestre del legendario payaso Frank Brown. Siempre comentaba dicho tío, que a la entrada de la carpa, había un cartel con el significativo texto "Aquí se aprende a reir".
En los meses previos a la celebración del Centenario en 1910, los vecinos comprobaban la desaparición de aquellos lugares que formaban parte del territorio cotidiano. Entre ellas estaban 2 construcciones, levantadas después de la apertura de la Avenida de Mayo: la Confitería Entre Ríos (Ref. 20) y el Bazar Kikirikí (Ref. 21). Mientras se demolía, se transportaba tierra, árboles, plantas y césped, febríl actividad que se aprecia en la fotografía , por la urgencia para construir las Plazas para el Centenario.

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Tambien hasta la demolición de las construcciones que existían en los terrenos de Lorea, frente a la vereda sur de la plaza (Ref 8), estaba la Casa de Carmen Varela, que en sus últimos años se llamó Academia. Era un "peringundín", voz lunfarda (producto del acentuado multilingûismo de la avalancha inmigratoria)que significa lugar de baile y diversión de dudosa moralidad y fue uno de los primeros lugares con la actuación de pianistas, que testimoniaron el origen prostibulario del tango bailable.
La primera presentación pública de un tango bailable, se efectúo el 28 de setiembre de 1897, en el Teatro Olimpo, al estrenarse la Zarzuela cómico dramática "Justicia Criolla"
En las últimas décadas del Siglo 19 el teatro era el entretenimiento más importante en Buenos Aires y entre otros se inauguró el Teatro Onrubia (Ref. 15) con la obra de dramaturgo francés Victoriano Sardou, el 15 de mayo de 1889 en la esquina sudeste de Victoria y San José. En 1895 se lo llamó Victoria y finalmente en 1934 Maravillas hasta su cierre en 1945.
El Teatro Onrubia, por sus 13 letras y la superstición de algunos artistas, motivó el cambio del nombre por Teatro Victoria.

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Luego del Acto de Inauguración por parte del Intendente Manuel J Güiraldes, padre de Ricardo el autor del libro gauchesco Don Segundo Sombra, el Presidente de la Nación Doctor José Figueroa Alcorta dijo en su discurso :" Aqui se contemplará en la misma entraña de la valiosa Avenida Central, un gran plaza higienica para la zona más densamente poblada de la Capital, que se ha destinado para consagración del Congreso Nacional. Este parque se ha creado para el descanso, la diversión y el regocijo de los vecinos y visitantes " y concluyó presagiando "Será, con sus 400 plantas, una de las maravillas de la Ciudad".
Entre la Casa de Gobierno y el Palacio del Congreso, se llevó a cabo un Desfile militar con la participación de regimientos de países extranjeros y la presencia de visitantes ilustres: los presidentes, de Chile Pedro Montt y de Brasil Campos Salles, el vicepresidente de Perú Eugenio Larraburu y Unanue, la Infanta Isabel de Borbón y el Canciller Juan Pérez Caballero, en representación del Rey de España Alfonso XIII, el político francés Georges Clemenceau y Guillermo Marconi, galardonado el año anterior con el Premio Nobel. También para la Conmemoración del Centenario, se realizaron varias Exposiciones Internacionales y Buenos Aires fue sede de la IV Conferencia Panamericana.

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Carlos Thays imponía líneas curvas en los espacios a parquizar, con senderos ondulantes rodeando decoraciones florales y amplios canteros que realzaban el protagonismo de los árboles, en diseñados jardines, donde no faltaban los juegos de agua en piletas y estanques para el disfrute en medio del ritmo ciudadano.

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EVOLUCION DE LA PLAZA

Para describir ahora las distintas configuraciones de las Plazas del Congreso después de su construcción, dejaré para el próximo documento la descripción de las esculturas, estatuas conmemorativas, alegorías y otros ornatos, que alternando lo sólido con la naturaleza, jerarquizan los jardines y agregan alto valor patrimonial para la contemplación y la alimentación de la memoria colectiva.
La jardinería es dinámica, ajustándose a mutaciones y así se han producido modificaciones del conjunto, sin desvirtuar su carácter paisajista, agregando nuevas funciones recreativas, incorporando nuevos ornatos o cambiando su configuración por nuevos trazados viales.
La configuración inicial de las plazas perdura hasta cuando se estableció la Mano Única en 1968, se proyectó la Curva de Identificación de las Avenidas de Mayo y Rivadavia, uniendo la mitad sur de la Plaza Lorea, donde está el Monumento a Mariano Moreno, con el sector este de la Plaza del Congreso, en el que se halla "El Pensador". Esta anexión se aprecia en la vista aérea y en el Plano de Remodelación, que detalla también los diseños de jardines, las plantaciones y las demarcaciones viales, existentes en 1980.

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Mediante la Ordenanza 32263 de 1975, se estableció la siguiente subdivisión de las Plazas del Congreso: 1) Se mantiene el nombre de la Plaza Lorea a su parte norte, donde está el monumento a Estrada. 2) El sector sur de la primitiva Plaza Lorea, se denomina Plaza Moreno y la Plaza del Congreso se subdivide en 3) Sector Este desde Virrey Cevallos hasta la Plaza Moreno y 4) Sector Oeste entre Virrey Cevallos y Entre Ríos.
El último Rediseño de la parquización de las Plazas se realizó en 1999, con la refuncionalización de los jardines y senderos peatonales, la instalación del riego por aspersión y la rehabilitación del estanque detrás de "El Pensador".

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Por decreto del Poder Ejecutivo 437 del 16 de mayo de 1997, fueron declaradas las Plazas del Congreso como Lugar Histórico Nacional
Las Plazas del Congreso son uno de los 3 espacios verdes porteños, declarados Patrimonio Histórico, conjuntamente con las plazas de Mayo y San Martín.


ÁREA DE PATRIMONIO HISTORICO

En diciembre de 1991 la Ordenanza Municipal 45517l, declaró las Plazas del Congreso, como Patrimonio Histórico, incluyendolas en la Primera Area de Protección Histórica APH1, conocida antes como distrito U24 de Preservación Histórica.
El Código de Planeamiento Urbano, vigente al 2002 en su artículo 5476, delimita el Distrito APH1, definiéndolo como el área que abarca ámbitos urbanos de alto significado patrimonial, ya que comprende parte del antiguo casco histórico, como así también el eje cívico institucional de la ciudad, entre las plazas de Mayo y del Congreso.
Al referirse a las obras y acciones dirigidas a conservar este ámbito , establece que en el conjunto Plazas del Congreso quedan sujetas a las siguientes prescripciones:
a) Aceras y calzadas: Se mantendrán las dimensiones actuales de las veredas. Las aceras de piedra original, deberán conservarse reponiendo las faltantes con materiales similares, previa aprobación del Órgano de Aplicación. Las restantes serán de mosaico calcáreo tipo vainilla color blanco.
b) Marquesinas: Se prohíbe la instalación de marquesinas, salvo en aquellos edificios en los cuales la misma, forma parte del proyecto original.
c) Toldos: Se prohíbe la instalación de toldos de cualquier tipo.
d) Publicidad: No podrá existir ningún tipo de publicidad, dentro del ámbito de las plazas, que incluye las propias plazas, las vías públicas que circundan y su entorno total.
No se admite ningún tipo de publicidad en medianeras, ni sobre los techos de los edificios comprendidos en estos ámbitos.
En las vías públicas de estos ámbitos sólo se permitirá la fijación de afiches en las pantallas tradicionales de propiedad municipal o en aquellas que la Municipalidad expresamente autorice.
e) Forestación: La conservación, reposición y renovación de las especies vegetales existentes, se hará atendendo no sólo a razones paisajístas, sino también históricas y tradicionales, para lo cual deberá darse intervención al Órgano de Aplicación.
f) Iluminación y sonido: el proyecto de las Plazas del Congreso será integral con la Plaza de Mayo y la Avenida de Mayo.
A fin de potenciar los usos nocturnos en la Avenida, se permite iluminar puntualmente las fachadas de los edificios de interés patrimonial.
Se permite también instalaciones para sonido e iluminación para días festivos y/ o festejos.
Los diseños serán aprobados por el Órgano de Aplicación.
g) Señalización: Toda la zona deberá tener un sistema de identidad propio diferente del resto de la ciudad, que comprenderá señales turísticas, viales, imágenes gráficas de las calles comerciales.
h) Mobiliario: El diseño y emplazamiento de los componentes del mobiliario (puestos de venta, refugios, banco, maceteros, bebederos, elementos de señalización, vallas de demarcación, etc.) deberá ser visado por el Órgano de Aplicación.
Puestos de venta en general: se diseñarán los puestos de venta (de flores, de libros, diarios y revistas, etc.) de forma tal que no quiebren la continuidad visual de vereda a vereda, ni impidan la vista a las vidrieras de los distintos comercios.
Refugios: Se procurará reducir la cantidad de refugios para paradas de transporte público, limitándola a aquellos casos en que las paradas carezcan del apoyo que brindan las salientes de los edificios próximos.
Los elementos que instalen las empresas de servicios públicos en las veredas, deberán contar con la aprobación del Órgano de Aplicación, en lo relativo a sus características y emplazamiento.
Patrimonio Verde Este pulmón verde, insertado en la trama urbana del área central congestionada, cumple con la oxigenación del entorno, gracias a la tarea de sus 193 añosos árboles y 112 plantas, que embellecen este simbólico centro histórico, vinculando el pasado con el presente.
Árboles Los añosos árboles y el armonioso trazado de los canteros con plantas y flores, tienen matices cambiantes, según el paso de las estaciones.
La mayoría son de gran porte, con las siluetas de las copas tipo esférica o global.
En el plano con la forestación de las Plazas se indica la distribución de los árboles.
Realizaré una breve descripción, de las variadas especies arbóreas, que incrementan la calidad ambiental en las Plazas del Congreso.
Gomero (Ref. 4) Herencia del pasado, es esta histórica escultura viviente de 130 años con su copa de 47 m. de diámetro. Se trata de un árbol de la familia de los ficus, con follaje perenne de distintos tonos de verde.Es un árbol autóctono de la selva chaqueña. En 1998, sacaron 70 ratas muertas de sus raíces, luego de un tratamiento de desratización. Una de las 16 placas empotradas en el terreno, de homenaje a Moreno, se había comenzado a hundir por una de las cuevas cavadas por los roedores.
Plátano Tronco alto con manchas oscuras y claras. Hojas grandes que brillan cuando el sol les da en contraluz. Sus hojas son amarillas en otoño y su fruto es redondo liberando semillas.
Magnolia Su altura y el ancho de las copas superan los 30 m. en los ejemplares centenarios. Follaje verde oscuro y grandes flores blancas perfumadas.
Palmeras De la especie Phoenix, con flores en tupidos ramilletes de color naranja oscuro y frutos semejantes al quinoto.
Tipas Tronco oscuro con ramas abiertas; flores con capullos dorados. De gran porte, son originarias del Chaco y la selva Tucumana.
Jacarandá Tronco oscuro de madera que exhala aroma agradable. Flores azul violáceas en noviembre, dando singular belleza cromática al paisaje del lugar. Especie nativa de las selvas Salteña y Chaqueña.
Seibo Árbol rústico decorativo con flor aterciopelada roja. El 23 de diciembre de 1942 fue proclamada Flor Nacional Argentina por Decreto 138974 del Poder Ejecutivo, en virtud de un informe de una Comisión Nacional, que la propuso como la flor autóctona con mayores atributos.
El plano de 1999 muestra la ubicación de los arbustos, plantas así como el rediseño de los canteros y jardines.

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Una alta palmera, que se visualiza al fondo, en el medio de la fotografía es una elocuente muestra de las decenas de árboles plantados en los jardines y patios de fondo, de los edificios que circundan el Km. 0, pues según las Restricciones al Dominio en el Distrito, no se pueden construir con retiros de la Línea Municipal.


EL LINAJE ARQUITECTONICO

"... como fondo magnifico de la Avda. de Mayo, se yergue...el soberbio Palacio del Congreso Nacional, proyecto de Víctor Meano... Es de nobílisimo estilo grecorromano, de proporciones perfectas, ofreciendo un aspecto de magnificencia severa y elegante."

El proyecto de Meano se inscribe absolutamente en la corriente arquitectónica que reconoce como fundamental a tres ideas centrales: el academicismo, el eclecticismo y el clasicismo. Esta condición tripartita lo confirma como obra de arquitectura típica, característica, podemos decir paradigmática de la época de su creación: el fin del siglo XIX, y las primeras décadas del siglo XX.
El academicisimo es, implícitamente, una manera concreta y particular de crear arquitectura, un modo, un procedimiento y una disciplina de idear y de encarar el proyecto. Modo y método que a fines del siglo XIX tenia una añosa y respetable tradición que reunía y acumulaba a todas las experiencias y enseñanzas de las mas prestigiosas escuelas de arquitectura de Europa. Como sistema de generar arquitectura, el academicismo se nutria de un vastisimo cuerpo de teoría., cuyos orígenes se remontan a la antigedad y que a lo largo del siglo XIX había llegado a ser muy extenso, muy amplio , abarcante y también , bastante denso.
Las academias como instituciones dedicadas a la enseñanza de la arquitectura son un emergente de la cultura del Renacimiento, y por lo tanto, su origen es italiano. Sin embargo, desde comienzos del siglo XVIII el centro de la actividad académica de arquitectura, especialmente a nivel teórico, se fue desplazando de Italia a Francia. Es así como a fines del siglo XIX la escuela de arquitectura mas famosa, la mas prestigiosa y por consiguiente la de mayor influencia en el mundo entero fue la celebre Ecole des Beaux Arts de París.
El sistema de enseñanza de las academias de arquitectura se basaba en dos conceptos, dos nociones fundamentales: la composición y el partido. Naturalmente, el aprendizaje y el que hacer académico suponian muchas cosas mas que la composición y el partido, pero estas dos ocupaban el lugar central.
La composición era el núcleo, el centro de las enseñanzas académicas era el ejercicio fundamental del aprendizaje de la arquitectura. En las escuelas, ocupaba el lugar central, el lugar que hoy ocupa el diseño. Yendo al fondo de la cuestión, podemos decir que la arquitectura era, en realidad, un ejercicio de composición. ( El símil con la música es, obvio e inevitable) La manera de describir mas claramente que era, en realidad la composición, es diciendo que era la habilidad, la destreza con que el proyectista combinaba y concertaba las partes del edificio para formar con ellas un todo armónico y bien proporcionado.
Se hace necesario agregar, llegando a este punto, que ese "todo armónico y bien proporcionado" debía serlo de acuerdo con una serie de reglas, criterios y convenciones fundadas en ideas, la mayoría de antiguo origen, convalidadas por la tradición académica, tales como la escala, la simetría, la disposición, (la "dispositio" de los romanos), la euritmia, el orden, el estilo, la proporción y muchas cosas mas, todas importantes, pero cuya elucidación seria prolongada y quizá tediosa.
Tradicionalmente, el academicismo estuvo ligado a los estilos clásicos de la arquitectura y a sus derivaciones clasicistas. Sin embargo, con el correr del tiempo aparecen nuevos y poderosos movimientos intelectuales que se reivindican y revalorizan a otros estilos, a otras arquitecturas. A partir de las ultimas décadas del siglo XVIII es El Romanticismo el que propone, como parte de una idealizada reválida del medioevo, una recuperación de los valores de la arquitectura gótica y románica. Y así sucesivamente, hasta que a mediados del siglo XIX casi no había arquitectura alguna que no hubiese tenido sus apologistas. Por cierto que al llegar el fin del siglo no había estilo arquitectónico que no tuviera escrito su panegírico.
La razón del ser del eclecticismo está en este reconocimiento de que todas las arquitecturas o por lo menos casi todas, poseen valores intrínsecos altamente estimables. Es decir que no son solo las arquitecturas de origen clásico que las reunían todas las virtudes, todas las excelencias.
A partir de la convalidación cultural el eclecticismo, que significa elegir, escoger, el arquitecto tuvo una razonable libertad de optar para sus obras por el estilo de su preferencia o por el estilo que se le ocurría como mas conveniente para la obra que le tocaba realizar, elección que en la mayoría de los casos participaba su cliente. Cuando Víctor Meano tuvo que elegir un estilo para el edificio del Congreso Nacional, eligió el estilo clásico. Es cierto que eligió bien, es casi imposible suponer que pudiese haber ganado este concurso un edificio que no fuese clásico o clasicista.
Hacemos estos comentarios en torno del academicismo, del eclecticismo y del clasicismo para ubicar al edificio del Congreso Nacional como un objeto cultural cierto, autentico y legítimo, característico de una manera particular de sentir, de pensar y de hacer la arquitectura, en un determinado tiempo de la historia. No es entonces un producto casual; mas bien es el resultado de una necesidad cultural, un resultado tan vigoroso como lógico.


FUENTES:

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